domingo, 23 de noviembre de 2008

Linda oración que pega duro

Larga pero bonita para orar...
"Señor, tú me has llamado.
Me llamaste sin tener en cuenta mi flaqueza, mi debilidad,
pero me dices que a pesar de ello me elegiste;
mejor aún: por eso poco que soy,
para que resplandezca en mi,
tu fuerza vigorosa, invencible.

No alcanzo a comprender bien del todo,
lo que tu llamada significa, Señor.
Me entusiasma, me arrastra, me enamora;
y al mismo tiempo, me asusta, 
me dan ganas de no tomar tu mano,
de huir lejos, donde tu voz no llegue a mis oídos.

Me cuesta comprenderte.
Me invitas a seguirte con la cruz y el sacrificio,
y siento que me estremezco todo entero.
Pero igual que tú, amo la vida y ser feliz.
Por eso quiero ser tu colaborador.

Sin embargo, después en lo diario,
en esa lenta inmolación de cada hora y de cada minuto, 
te voy quitando lo que un día te prometí.

Dame el don del entendimiento,
haz que comprenda que esa nota que escribo,
ese libro que estudio;
esa sonrisa de saludo, ese llamado telefónico;
esa tarde de patio; esa persona que se me acerca...
Señor, que me de cuenta que todo eso es "cruz" y
"resurrección", que todo es realizar la salvación a la que me llamaste,
que todo es dar vida,
a un mundo de hombres sedientos de vida y felicidad.

No permitas, Señor, que jamás caiga en la tentación del desaliento.
Tu sabes como me canso, como pierdo interés.
Tu sabes con que desesperación busco el éxito y la aprobación social.
Cuántas veces me he buscado a mí mismo.

Pero eso, hoy en tus plantas,
te pido un corazón lleno de ese impulso que es la caridad,
dame un corazón grande para saber amar y luchar,
dame, te ruego, la convicción de que no soy indispensable
y de que mi verdad no es la que salva,
sino que soy un simple instrumento en tus manos.

Como María quiero seguir a mis compañeros,
dándoles a ellos lo que ella dió al mundo:
un Jesús, una alegría de vivir!!!
Fin

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